La alcaldesa, Raquel Jimeno, la concejala de Medioambiente, Lucía Balandín, y el concejal de Agricultura y Turismo, Luis Pueyo, se han reunido con la nueva propietaria de los terrenos en los que se asentaba el humedal de Soto Gutiérrez para abordar su restauración, objetivo que tiene Fundación Global Nature tras la adquisición de las once hectáreas de extensión que ocupaba la laguna artificial formada dentro de una antigua gravera y que fuera llamada como “la pequeña Doñana madrileña”.
El ayuntamiento se ha ofrecido para agilizar los permisos necesarios para llevar a cabo las labores de recuperación, así como la realización de las medidas necesarias para rescatar estos humedales integrados en el Parque Regional del Sureste y que forman parte de la Red Natura 2000.
En el año 2021, varias organizaciones ecologistas alarmaron sobre unas obras de drenaje que comenzaron a desecar la laguna principal del humedal y que dieron como resultado la pérdida del refugio y hábitat de diferentes especies animales y vegetales, incluyendo el de más de doscientas especies de aves que se han avistado en la zona.
El ayuntamiento se ha ofrecido para agilizar los permisos necesarios para llevar a cabo las labores de recuperación
El objetivo de Fundación Global Nature es restaurar el humedal con el apoyo de la Comunidad de Madrid, a su estado anterior al comienzo de las obras de drenaje. Además, la Fundación se ha impuesto el reto de garantizar su gestión para que la laguna una vez restaurada y naturalizada cumpla con la función de proveer de servicios ecosistémicos a la sociedad; un propósito que entra dentro de su política de priorizar la restauración de los humedales como una solución climática estratégica. En la XIX Conferencia de las Partes (COP29) que se celebró en Bakú (Azerbaiyán) el pasado mes de noviembre de 2024 la fundación explicó que la implementación de la restauración de humedales a gran escala puede contribuir significativamente a alcanzar el objetivo de reducir el calentamiento global en un 1,5°centígrados en el marco del Acuerdo de París.
Vista general de la zona Sur de la laguna, actualmente seca y que en cuestión de 2 o 3 años, tras los trabajos de restauración, volverá a lucir con agua. Tras la desecación de la laguna la vegetación acuática murió y se ha acumulado, en grandes cantidades, en lo que era el vaso lagunar. Todo ese material vegetal debe ser retirado para recuperar la funcionalidad ecológica del humedal.