Este domingo la Asociación Derechos de los Mayores y sus familiares (ADEMAF) convocaba a una concentración en la residencia Los Frailes de Leganés. Y Leganemos se sumó a las reivindicaciones de las familias y asociaciones ante la grave situación que están viviendo los residentes.
Este centro de titularidad pública de la Comunidad de Madrid mantiene una gestión privada con contratos a la baja. La última empresa adjudicataria lleva menos de un año y, si ya se denunciaba entonces unas pésimas condiciones de atención en la residencia, las familias advierten ahora que la situación ha empeorado.
Para Leganemos es de una gravedad absoluta el deterioro de la atención a los mayores y la falta de inversión en centros públicos. Desde hace años los residentes de Los Frailes llevan sufriendo una pésima gestión privada que atenta contra su dignidad y la de sus familias. Licitar contratos a la baja significa que se va a dar la gestión a la empresa privada sabiendo que no van cubrirse adecuadamente los servicios y atención en las residencias, además de tener el mínimo personal y en condiciones precarizadas, como está ocurriendo en Los Frailes.
Para Leganemos, está al descubierto las carencias de la gestión en las residencia e Isabel Díaz Ayuso debe asumir responsabilidades
Lo vivido durante la pandemia en la Comunidad de Madrid, con 6517 personas muertas en residencias, puso de manifiesto la deficiente gestión de gran parte de estos centros de titularidad pública, pero de gestión privada. Por ello, Leganemos apoya las movilizaciones de las familias en la denuncia del estado de las residencias en pandemia. También apoyan las acciones para retomar la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid y que los Juzgados indaguen en las querellas interpuestas.
Para Leganemos, está al descubierto las carencias de la gestión en las residencia e Isabel Díaz Ayuso debe asumir responsabilidades, por lo que siguen apoyando las reclamaciones de las familias que piden a la Comunidad asumir la gestión directa de la residencia Los Frailes, para dar un trato adecuado a los usuarios, que no vuelva a repetirse situaciones como las que vienen produciéndose hasta ahora con la comida, el agua, las ropa o los brotes de gastroenteritis que perjudican alarmantemente la salud física y psicológica de las personas.