Sanidad da carpetazo al caos en el recuento de fallecimientos provocado por coronavirus. El ministerio ha lanzado hoy una modificación en el modo de cálculo que deberán implementar todas las comunidades autónomas. La medida se encamina a homogeneizar los criterios de contabilización de los casos, evitando que cada comunidad establezca criterios diferentes.
La decisión llega tras conocer que en Cataluña se estaban incluyendo los datos procedentes de las funerarias, entre los que se contemplan los decesos en las residencias. El modelo catalán suponía duplicar el número de víctimas a causa del Covid-19, pasado de las 3.855 a las 7.097. Una metodología similar a la de Madrid que también sumaba las cifras de las funerarias. Según el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, el número de decesos superaría los 11.000 frente a los casi 6.900 oficiales si se agregan los fallecimientos en residencias y hogares.
Para acabar con el baile de cifras, el Gobierno obliga ahora a que los fallecidos incluidos en dicho recuento sean respaldados por una prueba PCR o test de anticuerpos cuyo resultado sea positivo. La modificación se ha recogido hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Las comunidades autónomas deberán comunicar a diario entre las 20 y las 21 horas los fallecimientos, los nuevos positivos, las camas disponibles en UCI y la contratación de personal
Más novedades: estado de las UCIS y recursos humanos
La nueva orden incluida en el BOE también considera nuevos aspectos que las autonomías deberán comunicar al ministerio cada día, entre las 20 y las 21 horas.
La modificación afecta a los datos correspondientes a la contratación de recursos humanos y la disposición de material para hacer frente a la pandemia.
También deberán considerar los acumulados totales confirmados que han ingresado en centros hospitalarios, incluyendo los ingresos en las unidades de cuidados intensivos (UCI) y las camas ampliadas de UCI para la respuesta al coronavirus.